Originario de China, esta criatura fantástica se dice que está compuesta de las
partes de diferentes animales,
siendo la descripción más común que tiene el cuerpo de un oso, trompa
de elefante, ojos de un rinoceronte, la cola de una vaca, patas fuertes
como las de un tigre, y una piel manchada.

El
baku es famoso por su habilidad para
devorar animales,
y puede ser invocado por el hombre mientras está teniendo una
pesadilla. La criatura entonces consume la visión y la mala suerte que
contiene el sueño. Dicho de otra manera, es un
devorador de sueños. También sirve para ahuyentar a los espíritus de las enfermedades y las plagas.

La imagen del
baku usualmente se tiene al lado de la cama como talismán contra las pesadillas y espíritus malvados, y supuestamente si se hace una
cama con piel de baku, ésta mantendrá a la enfermedad alejada de la persona. Durante el periodo Edo se solían vender almohadas con la inscripción
baku o una ilustración de esta criatura, y eran bien vendidas.
Se dice que cuando un sueño es malo, se puede invocar a esta criatura desde el sueño, diciendo
“Baku, ¡devora este sueño!”. Otras historias describen al
baku
como una criatura problemática que devora todos los sueños sin
distinguir buenos y malos, dejando a las personas sin poder dormir.

Por último y como nota adicional, el kanji de
baku es 獏, que también se utiliza para nombrar al
tapir.